Jul
23
Tela, aguja, hilo y mucha paciencia.
Así se van formando estas aplicaciones nacidas en Brasil, y que ahora dan la vuelta al mundo.
No se sabe bien cuándo comenzó, pero ciertamente vino de la necesidad de reciclar los restos de tejidos que les sobran a muchas artesanas.
La palabra en portugués proviene de un ritual en el que grupos de mujeres se reunían para crear este tipo de artesanía hecha con la merma de los tejidos.
Por supuesto, para pasar estas largas horas de paciencia, las mujeres hablaban de sus vidas, de sus problemas y de los problemas de los demás. En español les llamaríamos de chismosas. Esa es la traducción de la palabra fuxico, chisme.
Y mientras fuxicaban, verdaderas obras de arte salían de sus manos.
Es una artesanía de patchwork, presente en todo Brasil, que requiere tanto paciencia como horas de conversación.
Son nuy variados los productos elaborados utilizando esta técnica y que podemos encontrar en artesanum: toallas, collares, colchas, bolsos, mantas y otras prendas.







































































