Arrasan los broches de fieltro
Piruleta lanza la consigna ‘No sin mi broche’
y el mundo entero la sigue
Se llevan los broches. Son lo último en Internet, en las ferias y en las tiendas de complementos. Una camiseta ya no es una camiseta si no lleva un broche prendido en algún lugar. Lo mismo con los bolsos, las chaquetas y los jerséis. Y es que este pequeño complemento permite darle un toque desenfadado y moderno a tu vestimenta de cada día.
Lo dicho, los broches invaden el mundo y nosotros hemos querido entrar en este curioso mundo para saber a qué se debe tanto revuelo. Para ello, hemos entrevistado a una de las muchísimas artesanas del fieltro que hay en artesanum.
Piruleta Broches nació hace cerca de un año de la mano de Elena y Elena, madre e hija. Los broches de Piruleta se caracterizan por los colores muy saturados y las formas sencillas que reproducen todo tipo de objetos de forma graciosísima.
Pero… ¿cómo llega un objeto cotidiano como el sol, una manzana o una flor a convertirse en un complemento divertido y fresco? Se lo preguntamos a Elena y esta fue la respuesta:
Una vez que tenemos la idea en mente, realizamos un boceto. A partir de ahí entra en la ‘fábrica’ de Piruleta para salir transformado en un complemento divertido, original y lleno de color. Es una forma de plasmar nuestra manera de ver la vida, de mantener viva la parte infantil e inocente que no se debería perder nunca.
¿Qué os gusta transmitir en vuestras creaciones?
Nos encantaría que todos aquellos que ya tienen nuestros broches, los consideraran especiales. Como por ejemplo la típica camiseta que tenemos todos, que aunque esté vieja no tiraríamos por nada del mundo. Algo así como crear el movimiento ‘no sin mi broche’.

Y como siempre, le preguntamos a Elena cuál era el broche al que tenía más cariño y…
Uno de los broche más especiales para mí es el de la Parisina. La idea de crearla surgió mientras planeábamos un viaje a París, quizá por ello le tenemos un cariño especial. Siempre nos trae recuerdos del viaje, y cada vez que hacemos una nueva Parisina solemos recordar batallitas e historietas de nuestra estancia en la ciudad.




