Para muchos de nuestros artesanos, la artesanía es su forma de vida y su medio de subsistencia. Para otros, una actividad complementaria que les permite dar rienda suelta a su imaginación y plasmar en bellísimos objetos sus sueños e ilusiones.
Para los miembros de Adisprat, la artesanía es una forma de pasarlo bien, de relacionarse con otras personas, de mejorar su calidad de vida haciendo cosas distintas y, en definitiva, de conseguir integrarse plenamente en la sociedad a partir de las actividades creativas que realizan.
Adisprat es la Asociación de Personas con Discapacidad del Prat, una población cercana a Barcelona, España. En esta asociación, las personas con discapacidad encuentran un lugar donde reunirse y crear objetos de artesanía, principalmente bisutería y marquetería.
Dolors Serrano, su fundadora y presidenta, nos ha hecho llegar recientemente un texto en primera persona sobre sus impresiones despuéss de la primera feria a la que asistió Adisprat: la Fira Avícola de la Raça Prat, los días 14, 15 y 16 de diciembre. En este texto, Dolors nos transmite los nervios y dudas de cualquier artesano ante su primera feria, a los que hay que añadir la particular situación de estos valientes artesanos:
«Es la hora de empezar a calentar motores. Llegan los feriantes y comienza la búsqueda del lugar que les corresponde. Unos observan el tiempo, otros buscan un buen aparcamiento y los que ya se han ubicado empiezan a descargar cuidadosamente su artesanía. El ambiente ferial es algo maravilloso, al mismo tiempo que duro, sobre todo para aquellos artesanos que viven de sus creaciones.
Adisprat, por su parte, repasa toda la lista de cosas que ha de tener organizadas. Mesas, telas, celo, sillas, etc. Los nervios comienzan a hacerse notar. Es nuestra primera feria y no sabemos bien por donde empezar.
Una de nuestras preocupaciones cuando decidimos acudir a la feria era el espacio del estand, ya que todo el equipo que iba a estar en el estand, excepto uno, vamos en silla de ruedas. Así que pedimos al Concejal de Promoción Económica que nos concediera espacio suficiente para cuatro personas en silla de ruedas. La víspera de la inauguración lo primero que hacemos es ir a ver el sitio donde estamos ubicados, la adaptación de la feria en cuanto rampas de acceso, y sobretodo el espacio de lo que será, durante tres días, nuestro estand ferial.

La sorpresa es enorme, nos habían reservado 8 metros cuadrados, esto nos perme salir entrar, montar y desmontar nosotros mismos, sin llevarnos nada ni a nadie por delante. Salimos de recinto con las pilas totalmente cargadas y con la energía suficiente para empezar a trabajar.
Dividimos el estand en tres partes: bisutería, marquetería y una parte temática con plafones con fotos de los diferentes talleres y una explicación sobre el proyecto ARTE Y PARTE. Entre los visitantes distribuimos unos puntos de libro con dibujos hechos a mano tipo comic, que reflejan el problema de accesibilidad y de barreras arquitectónicas de nuestro colectivo.
Al abrirse la feria nos llegan las primeras felicitaciones por parte del alcalde Luís Tejedor y el resto de los políticos, siguen los amigos, familiares y visitantes. Cuando llega la hora de cerrar la feria, el agotamiento de todo el día se convierte en orgullo y sonrisas alegres. Salimos con la seguridad que da el hacer las cosas bien, el conseguir el objetivo que te has planteado. En este caso, que nuestros productos gusten a los visitantes y sean comprados por su diseño y calidad
Aprovecho la oportunidad que me da la Trastienda para dar las gracias al grupo, por su fuerza, por su dedicación y entusiasmo. Les animo a seguir luchando por este proyecto, sobre todo ahora que artesanum nos ofrece esta oportunidad para promover nuestra artesanía y conseguir su identidad. Adisprat es la garantía de nuestros productos.
Dolors Serrano, Presidenta de Adisprat






