Rústicka es un proyecto personal con un solo objetivo: satisfacer los impulsos creativos de quien lo creó. Pintura, encuadernación o talla en madera son algunos de los campos que ha tocado esta artesana de Gijón. Ahora, se halla inmersa en una nueva aventura: la creación de bisutería. Y no lo hace nada mal.
Rústicka parte de un concepto muy concreto de la artesanía: el de crear e imaginar más allá de las técnicas y los materiales. Como dice su creadora: “Rusticka… porque rústicas son mis creaciones, rústico y provisional mi espacio de trabajo, improvisadas (a menudo) mis herramientas…”.
Lo primero que llama la atención de sus colgantes es su forma: el metal, el vidrio de colores (verde, rojo, azul…) y los elementos marinos predominan en sus creaciones, que tienen algo raro, sin duda muy original. Algo nunca visto. Es el suyo un estilo único, que surge de su particular concepto de la belleza: “la belleza no siempre es canon y simetría; las rocas, los árboles, los seres vivos, son bellos independientemente de medidas y pulidos. Y son únicos, como me gusta que sean mis piezas”.





