Oct
30
El Halloween es una celebración importada por los EEUU de los emigrantes irlandeses, reinventando el culto a los muertos, popularizado y luego exportado al resto del mundo.
Podemos encontrar dos orígenes de esta celebración, que se transforman y se funden con el tiempo: el pagano y el cristiano.
El de origen pagano es originario de las Islas Británicas, nacido de la religión de los Druidas con la celebración del solsticio de invierno, el samhain, que literalmente se traduce en “el final del verano”. En los días que precedían al samhain, que marcaba el inicio del nuevo año celta, se hacían celebraciones en honor a los muertos, que era para los celtas el estado de perfecta felicidad. Los Druidas establecían contacto entre las personas y sus antepasados, y los espíritus de los difuntos venían a visitar a sus hogares y ayudar a sus familiares en la transición al mundo del más allá.
El origen cristiano de esta fiesta remonta al sec. IV, primeramente dedicada a Todos los Mártires y más tarde dedicado a Todos los Santos, celebrada universalmente. Una gran fiesta, comenzando la noche antes del día 1, que consiste en una vigilia que prepara la fiesta del día siguiente. Esta vigilia, en inglés, se llamaba de All Hallow’s Eve (lo que aquí sería nuestra víspera de Todos los Santos), que con la mutación propia del tiempo pasó a llamarse All Hallow Een para transformarse en el nombre que tiene actualmente, Halloween.
Dedicadas a este tema, que ya nada tiene que ver con sus orígenes, a no ser por la alusión a los muertos, son muchas las artesanías que se encuentran en los paseos de artesanum. Aquí te dejamos algunas de ellas, tan terroríficas,cuanto divertidas, en negro, naranja y rojo, dedicadas a la noche entre el 31 de octubre y el 1 de noviembre, que está a punto de caer.









